jueves, julio 09, 2015

Las mentiras que cuentan sobre nuestro país

"Reportera" de Inmigración tiene un mejor futuro como cuentista

Esther Yu-Hsi Lee es según su perfil una reportera de inmigración y tiene una licenciatura en Psicología y "Estudios del Medio Oriente e Islamismo".   Pero después de leer su "reportaje" titulado "Como la República Dominicana esta tratando de remover a su población inmigrante" estoy convencido que debe cambiar de carrera y dedicarse a escribir cuentos.

Les confieso que yo no me leí el reportaje completo y en realidad no hacía falta.  Voy a transcribir las primeras cuatro oraciones de su reportaje a continuación:

"Melila, una nacional Haitiana de 30 años de edad se mudó a la República Dominicana para estudiar medicina hace 12 años.  Se enamoró, se casó y tuvo cuatro hijos con un ciudadano Dominicano.  Pero cuando su madre le envió dinero para completar el proceso de naturalización, se le negó su petición. 
Hace unas semanas, ella y su familia empacaron sus maletas y se "auto-deportaron" del país que consideraban su hogar."

Hay tantas mentiras en esas cuatro oraciones que no se por donde comenzar, pero voy a hacer el intento.


  1. La autora pretende que creamos que una mujer con suficiente educación para aspirar a estudiar medicina no sabe que sus cuatro hijos son Dominicanos por ser hijos de un ciudadano Dominicano.
  2. La autora pretende que creamos que una mujer con suficiente educación para aspirar a estudiar medicina no sabe que al casarse con un ciudadano Dominicano ella gana el derecho a la ciudadanía Dominicana.
  3. La autora pretende que creamos que en el proceso de naturalización que supuestamente le fue denegado nadie le informó a "Melila" que por ser ella esposa de un ciudadano Dominicano ella adquiere la ciudadanía de su marido.  De hecho, según la constitución vigente al momento de "Melila" contraer matrimonio (la del 2002, página 15) si ella no quería la nacionalidad Dominicana tenía que declinar la misma en su acta de matrimonio.
  4. La autora pretende que creamos que una madre (que suponemos quiere lo mejor para sus hijos), una mujer que le recuerdo tiene suficiente educación para aspirar a estudiar medicina no hizo el menos esfuerzo para enterarse cuales eran sus opciones legales y concluyó que lo mejor que podía hacer era abandonar nuestro país e irse a vivir a Haití.
  5. La autora pretende que creamos que una mujer con suficiente educación para aspirar a estudiar medicina decidió cruzar la frontera sin papeles con la esperanza de ser admitida en una universidad Dominicana.  En Marzo de este año el Ministerio de Educación informó que 12,000 estudiantes Haitianos estudian en nuestras universidades.   Si su madre tiene dinero para enviarle desde Haití, podemos presumir que "Melila" es de clase media o tal vez acomodada.  ¿Es ese el perfil económico de una persona que decide entrar ilegalmente a nuestro país?  
Después de seguir por casi dos años la controversia creada por la sentencia 168-13 y los esfuerzos del gobierno Dominicano por poner en orden nuestro sistema de inmigración estoy acostumbrado a las omisiones y las medias verdades de la prensa internacional.  Pero la autora de este "reportaje" se merece el premio Pulitzer en la categoría de ficción.




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