viernes, enero 02, 2009

"..si no es de él no sería de nadie"

Helen Pujols

Familia recibe el año nuevo con una tragedia que le arrebata la vida a una mujer madre de dos hijos:

Via Clave Digital:


'¡“Ya se fue mi alegría, le destruyeron la alegría a esta familia”!
Con esta frase y ahogada por el llanto, Altagracia Suriel expresa su impotencia y desesperación al saber que ya no volverá a ver jamás a su hija Helen Pujols Suriel, de 28 años, muerta este jueves de un disparo en la cabeza que le hizo su ex novio en circunstancias aún no esclarecidas.

Lo que parecía ser la celebración de la llegada de un nuevo año se convirtió en luto y dolor para la familia de Helen, residente la calle Amín Abel #19 del barrio La Milagrosa, en el sector Los Tres Brazos.
En el interior de la casa de dos niveles de la familia de la comunicadora se observaba un ambiente de tristeza e impotencia, mientras reclamaban de las autoridades que se haga justicia contra el homicida.

Sobre la cama de la ex relacionista público de la Secretaría de Interior y Policía permanecían ensangrentados el colchón y las sábanas de la habitación donde cayó abatida la comunicadora, madre de dos niños.'


¿Cuántas veces al leer el relato de una mujer asesinada por su pareja nos topamos con la ya triste frase "si no es mía no será de nadie"? La el número de feminicidios esta por adquirir dimensión de epidemia, y no podemos simplemente cruzarnos de brazos y aceptarlo como una consecuencia de una sociedad machista. Tampoco podemos decir que fue por la facilidad con la que se consigue un arma de fuego en nuestro país. No me cabe la menor duda que el hombre la bestia que decide cometer un crimen de esta naturaleza si no encuentra un arma de fuego buscará otra manera de atacar a su víctima.

Ante esta situación solo quedan dos cosas por hacer, siendo la primera el endurecimiento de las leyes para este tipo de crimen, con un énfasis en la prevención de tragedias como estas. Este tipo de crimen tiende a seguir un patrón de abusos, golpizas y amenazas que es fácil de identificar, y la policía debe atacar el problema antes que se salga de control. Y la verdad me tiene sin cuidado que eso signifique que uno que otro inocente caiga preso por pelearse con una mujer que le entro a galletas a él primero.

Al hombre que le ponga un dedo encima a una mujer debe automáticamente cumplir aunque sea 90 días de cárcel, acompañado con una orientación de carácter obligatorio para tratar de controlar su conducta. Si persiste en su conducta, deberá ser encarcelado de nuevo, por un año o más, dependiendo si usa o no un arma (cualquier arma, hasta un tirapiedra). Y si aún después de todo eso ocurre un crimen como el que hoy enlutece a la familia de Helen Pujols, debe ser cadena perpetua automática sin posibilidad de salir de prisión hasta que cumpla como mínimo 15 años.

Pero como sabemos que en nuestro país las leyes no se cumplen, estas medidas deben ser acompañadas de una reforma sería de nuestra policía y un aumento de los recursos asignados a esta. Tenemos que abandonar esa mentalidad que tenemos de la policía como unos peones con armas y autoridad. ¿En que cabeza cabe que le vamos a dar armas y autoridad a cualquiera, con un salario de miseria y esperar que este no abuse de su posición o haga lo que le venga en ganas menos su trabajo?

La policía debe ser un cuerpo de profesionales especializados en la seguridad pública, bien adiestrados y bien remunerados. Si para eso hay que cancelar a la mitad de la fuerza policial, pues que se haga. Después de todo, un buen policía vale más que cinco corruptos. En momentos como este es fácil decir cosas como estas, pero como suele suceder en nuestro país, el tiempo pasa y nos olvidamos de la urgencia de este tema, hasta que ocurre la próxima tragedia.

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