miércoles, diciembre 31, 2008

"¿Qué es lo que quieren, que me muera? Pues ya, que me maten”

Vía Clave Digital:


'“No duermo, no vivo, no como (…) me da miedo levantarme de la cama porque tengo una fobia social tan grande que no sé si voy a poderme superar”, insistió la ex ejecutiva bancaria desde la habitación 408 de la clínica privada Abel González, a donde reingresó la noche del martes, sólo una horas después de que en un emotivo discurso el presidente Fernández dijo que sentiría burlado en caso de que fuese falsa la información que recibió sobre el estado de salud de Lubrano.

En referencia al discurso del gobernante, Lubrano destacó: “Al señor presiente le puedo decir que él no se equivocó. Ahora, que la sociedad no me quiera, es otra ocas; pero yo no salgo ni a la puerta de mi casa”.'


No creo que ni García Márquez hubiera podido inventarse un cuento como este que estamos viviendo en nuestro país con esta señora. A mí francamente me importa un bledo si sus padecimientos son reales o no. Ella no lo pensó dos veces en cometer un fraude que le costó al resto de sus conciudadanos miles de millones de pesos.

Sus conciudadanos todavía están pagando el precio de su fraude y lo seguirán pagando por largo rato. Y lo único que el país quiere es que se haga justicia y que cumpla con la irrisoria condena de 5 añitos en la cárcel. Si para eso hay que construir una clínica en la cárcel de Najayo, pues que así sea. Total, el costo de la misma no es nada comparado con lo que se ha perdido ya y lo que se perderá si no se hace justicia en este caso.

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