martes, marzo 13, 2007

Haitianos en Rep. Dominicana


En más de una ocasión me he enfrascado en debates con personas que alegando defender los derechos de los Haitianos en República Dominicana hacen uso de la mentira y la exageración, ignorando todas las dimensiones de este drama humano.

Pero de igual forma tengo que admitir que los dominicanos muchas veces queremos tapar el sol con un dedo y nos negamos a aceptar que todavía podemos hacer más por ayudar a nuestros hermanos de Haiti. Muchas alegan que con solo aceptarlos y permitirles trabajar en nuestro país estamos haciendo lo suficiente. Que ademas de trabajar aquí hacen uso de nuestros hospitales públicos y los pocos servicios sociales que ofrece el estado Dominicano. Sobre ese particular me atrevo a decir (sin tener algún estudio en que apoyarme) que los Haitianos en Dominicana, con el fruto de su trabajo se han ganado el acceso a esos servicios.

Solo basta con dar una vuelta por nuestros campos y ver que la gran mayoría de los trabajadores son Haitianos, produciendo las riquezas que nuestros ciudadanos consumen y que nuestro pais exporta (a un precio más barato del que costaría si los trabajadores se les pagara un salario decente, seguro laboral, vacaciones, etc, etc). O mejor aún, vaya a Santo Domingo, a Punta Cana o cualquier polo turistico y escoja al azar un edificio de apartamento o hotel en contrucción. Vera usted un gran número de trabajadores Haitianos haciendo el trabajo de construcción.

¿Cuanto costarían esos lujosos apartamentos en la avenida Anacaona, frente al Parque Mirador si en su construcción solo fueran usados trabajadores Dominicanos o Haitianos con permisos de trabajo, pagados con el salario y beneficios que manda la ley? Todos estamos participando en este juego. Los Haitianos entran y trabajan ilegalmente, y nosotros violamos la ley contratandolos y pagandoles menos del precio justo por su labor.

Lo sabemos, pero aún así se escuchan voces quejandose de una supuesta invación cuando la realidad es que los invitamos. No, no les enviamos una carta de empleo a sus casas, pero ellos saben que si cruzan la frontera pueden conseguir trabajo. Es el mismo impulso que lleva al mexicano a cruzar la frontera en Arizona, al Dominicano a cruzar en bote el canal de la mona o al Marroquí a cruzar el mediterraneo para entrar en España.

Rosario Espinal, Socióloga y profesora de Temple University escribió hoy un artículo en Clave Digital que me llevó a escribir hoy sobre este tema. Estoy de acuerdo y apoyo cada uno de sus planteamientos. Es hora ya que los Dominicanos aceptemos nuestra responsabilidad con relación a la inmigración de los Haitianos a nuestro país.

No tenemos argumentos con que defendernos de los que nos acusan de exclavisar a los Haitianos si no damos ese paso tan importante y pagamos la deuda que tenemos hacia aquellos que recibimos en nuestro país y de cuyo trabajo nos hemos beneficiado.

2 comentarios:

Ana dijo...
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fer figheras dijo...

Desde mi llegada a RD, pude descubrir ese sentimientos en muchos dominicanos, pero no en todos...
Por suerte mi trabajo me llevo hasta la frontera donde tambien estoy desarrollando unos proyectos audiovisales...
La relacion dominico-haitiana aun es inestable, pero confio en que pronto los dominicanos acepten a sus vecinos y establezcan una buena relacion bilateral.

El beneficio sera muy grande para ambos.
Un saludo.