lunes, diciembre 04, 2006

Victoria de Hugo Chávez


No voy a decir ahora que no estoy sorprendido por el resultado de las elecciones Venezolanas de ayer. A pesar de que las encuestas daban a Hugo Chávez como el favorito para la reelección, me negaba a creer que esto fuese a suceder. Como sucede siempre, las cosas se ven desde lejos muy diferentes, y contaba con que Manuel Rosales daría la sorpresa y se llevaría la victoria.

Bueno, no fue así y hay que aceptar el veredicto del pueblo Venezolano, quien decidió en unas elecciones libres y democráticas endosar la visión de Chávez de una revolución bolivariana y socialista. Todavía pienso que no gano el mejor candidato, pero también considero que en un sistema democrático implica que también el pueblo tiene derecho a equivocarse.

Los países después de todos tienen todo el derecho a aprender de sus errores, y si tengo razón y Chávez no es el mejor candidato, el mismo sistema democrático que lo llevó al palacio de Miraflores por seis años más se encargará de sacarlo.

Espero estar equivocado sobre Hugo Chávez, a pesar de todo lo que considero ha hecho mal el su gestión de gobierno. Venezuela es un caso típico de nuestras naciones latinoamericanas: abundantes recursos naturales, gente trabajadora, pero una muy mala administración de las riquezas naturales y las que produce la gente. Lo que no es típico es la riqueza que le dan sus llacimientos petrolíferos, especialmente en estos días que el barril del oro negro esta por encima de los $50.00.

Aún así, una buena parte de la población Venezolana vive en condiciones deplorables, y durante los últimos ocho años de gestión chavista, su visión de "socialismo bolivariano" no ha mejorado sus condiciones. Espero que la situación cambie, por el bien de Venezuela.

Mis buenos deseos con los Venezolanos, que no pierdan la alegría que les caracteriza y que tenegan fuerza, enteresa y sabiduría para encarar los tiempos que se avecinan.

viernes, diciembre 01, 2006

Apoyemos la democracia en Venezuela



Amigas y amigos, esta entrada se escribe el viernes 1 de diciembre del 2006, dos días antes de las elecciones presidenciales en Venezuela. En las mismas se enfrentan el candidato a la reelección, Hugo Chávez y su contrincante el Gobernador del estado de Zulia, Manual Rosales.

Yo he seguido con mucho interés las incidencias de esta campaña, tanto en los medios de comunicación masiva y en la blogosfera. No les voy a mentir, no soy un fanático de Hugo Chávez. No apruebo de su estilo autocrático y el “medalaganismo” con el que se conduce, ni la forma en que se refiere a todos aquellos que se atreven a contradecirle o que no opinan igual que él.

Soy Dominicano y al escucharle su retórica y a los que le rodean me acuerdo del no muy lejano gobierno del presidente Hipólito Mejía y su costumbre de llamar “babosos” a todos aquellos que dijeran algo con lo que el no estuviese de acuerdo. Ese tipo de conducta no la apruebo en nadie, mucho más tratándose del presidente de un país.

Tengo que admitir, y esto no debe sorprender a los que me conocen, que no soy fanático de su sistema de gobierno, el cual Hugo Chávez insiste en llamar como uno “socialista”, pero que de socialista no tiene nada. No estoy a favor del control del gobierno del aparato productivo, ya que tradicionalmente en nuestros países ha sido fuente de abusos y de corrupción.

Estoy convencido que contrario a lo que alegan sus simpatizantes, Hugo Chávez no tiene ningún interés en mejorar la calidad de vida de los pobres en Venezuela. Me resulta imposible entender como con tanto dinero que ha entrado a ese país por concepto de las exportaciones de petróleo, la pobreza no ha disminuido significativamente. La respuesta está en el hecho de que la maquinaria Chavista tiene como único interés la concentración del poder y la riqueza en sus manos, en desmejoro de las masas populares Venezolanas.

Es irónico (pero debo admitir, no sorprendente) el apoyo que tiene el gobierno de Chávez entre grupos de izquierda, socialistas y supuestamente liberales a nivel mundial. Los mismos que supuestamente luchan por los mas desfavorecidos, apoyan con su silencio e inacción un programa que depende para su supervivencia del mantener en la pobreza y la ignorancia a millones de venezolanos.

Finalmente, los principales agencias de prensa (Reuters, Prensa Asociada y la BBC) pintan un panorama que contrasta con la realidad. Repiten constantemente que Hugo Chávez tiene el apoyo de la mayoría de los pobres venezolanos, mientras que solo los ricos y la clase media están con Manuel Rosales. Esto contrasta con las imágenes que ellos mismos transmiten de las manifestaciones en apoyo a Rosales.

El pasado sábado 25 de noviembre 1.4 millones de personas participaron en el cierre campaña de Manuel Rosales en Caracas. El miércoles 29 cerca de un millón participaron en el cierre de campaña en Maracaibo. A lo largo y ancho de Venezuela el patrón ha sido siempre el mismo: cientos de miles de personas en apoyo a Rosales. Entiendo que cualquier periodista que se sienta orgulloso de su profesión debe por lo menos cuestionar esta aseveración e investigar más profundamente si la misma es cierta. O si es cierta, entonces Hugo Chávez en realidad ha tenido éxito en eliminar la pobreza en Venezuela y los “ricos” que están apoyando a Rosales son unos mal agradecidos. ¿Absurdo, no?

Pero no, ya sea por una mal disimulada simpatía por Hugo Chávez o simplemente por vagancia, los medios de comunicación masivos se dedican a repetir una y otra ves que la reelección de Hugo Chávez es un hecho, sin dar cabida a la posibilidad que este pueda perder o de que si gana será por escaso margen.

Por mi parte, yo solo puedo escribir y levantar por este medio mi voz en apoyo de la democracia en Venezuela. Que las próximas elecciones se den en un ambiente de paz y tranquilidad y el veredicto del pueblo sea respetado. Es hora de que todos los defensores de la libertad y de la democracia hablen y defiendan la misma y pidan para los Venezolanos las mismas garantías que ellos disfrutan.


Ulises Jorge
San Juan, PR